
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios
, y el Verbo era Dios... Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó
entre nosotros...
"San Juan Capítulo 1"
Son demasiadas las personas que no creen que Jesucristo,
es Dios mismo. Pero la verdad es que JESUCRISTO
ES EL TODO PODEROSO. Esto lo demostraremos a continuación:
En Malaquías capítulo tres, Jehová dijo por
boca del Profeta: "He aquí, yo envío mi mensajero, el cual
preparará el camino delante de mi; y vendrá súbitamente
a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel
del pacto, a quien deseáis vosotros". Atentamente, ponga atención
a lo siguiente; Dios dijo: "yo" y "mi mensajero" y "delante
de mi". Todo estudiante de la Bíblia sabe que "mi mensajero"
está hablando de Juan el Bautista. Dios, (Jehová), dijo que
Juan el Bautista vendría delante de El (Dios, Jehová) preparando
el camino. Pero todos nosotros sabemos sin lugar a duda, que Juan el Bautista
vino delante de Jesucristo. ¿Qué sucedió? ... ¿Mintió
Dios?...¡no!... "Y vendrá súbitamente a su templo el
Señor". Es correcto; eso fue Dios (Jehová), que al cumplir
su palabra vino a su templo. ¿Y cuál era ese templo? Pues,...Jesucristo.
¡Gloria al Señor! El claramente nos está diciendo que
Jehová (Dios mismo) bajaría a un templo que conocimos como
Jesucristo, y de esa manera vemos toda la escritura corriendo en armonía.
Ahora podemos entender; porque nuestro Señor Jesucristo dijo en
Juan
(14-7): "Si me conociéseis, también a mi Padre conoceríais;
y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. ¡Oh!
mi hermano, no seamos ciegos; El claramente les dijo, que El, era el cumplimiento
de la escritura que dice: "Y vendrá súbitamente a su templo
el Señor". Era Jehová morando plenamente en aquel cuerpo
humano que fué su hijo, por cúanto fué engendrado
por el Espíritu Santo. Felipe experimentó incredulidad como
muchos hoy día que no pueden creer que Jesucristo es el Todo
Poderoso. Continuemos leyendo en San Juan 14 (8-10):
"8) Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos
basta. 9) Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con
vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mi, ha visto
al Padre; ¿Cómo, pues, dices tu: Muéstranos el Padre?
10) ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi? Las palabras
que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que
mora en mi, él hace las obras."
Ciertamente, me gozo tremendamente en la Palabra de Dios, pues vemos
que no puede fallar. El hombre es el que falla cuando la interpreta.
El apóstol Pablo enviado a nosotros los gentiles, dijo en Romanos
(9-5): "De quienes son los patriarcas, y de los cuales, según
la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas la cosas, bendito por
los siglos. Amen."
¿No se goza usted alma preciosa al ver estas verdades?, no importa
lo que el mundo diga, Dios ya dijo; Su Palabra es siempre perfecta. Podemos
comprender claramente San Juan capítulo uno. Vemos, que el Verbo
(La Palabra) era con Dios y que el Verbo era Dios. Y en Juan 1-14
comprendemos, que cuando el Verbo (La Palabra) se hizo carne, entonces
vimos a Jesucristo. Una vez más se nos demuestra que cuando Jehová
bajó a su templo, esto no fué, ni más ni menos que
La Palabra, que es Dios mismo haciéndose carne y morando entre los
hombres, quienes tienen por costumbre rechazarlo por cualquier interpretación
humana que se contradice con la Bíblia.
Tenemos muchas escrituras que prueban sin lugar
a duda, que ciertamente Jesucristo es el Dios
Todo Poderoso. Recuerde... si Jesucristo no es Dios, entonces Jehová
mintió cuando dijo que "su mensajero" vendría delante de
El. También Jesucristo mintió, cuando dijo que él,
y su Padre eran uno.
¡Dios no miente!
Dios no quiere que su pueblo esté confundido ignorando su verdadera
identidad. Fué debido a esto, que el Apóstol Pablo dijo en
Colosenses
2 (8-10):
"Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y
hueca sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme
a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9) Porque en él
habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10) y vosotros estáis
completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad."
La palabra Deidad significa la condición de ser Dios. Cuando la
Biblia dice que en Jesucristo habita corporalmente la plenitud de la Deidad,
esto es Dios en su totalidad.
Alguién podría argumentar que Jesucristo y Dios no pueden
ser la misma persona, ya que en San Juan 14-28 Jesucristo dijo:
"...Porque el Padre mayor es que yo.", de tal manera que si el Padre es
mayor que el hijo, entonces el Padre y el hijo no pueden ser el mismo.
Mis hermanos y hermanas, ese razonamiento es válido, si usted
no conoce las Escrituras. Pues, nosotros sabemos que Dios (El Padre) es
Espíritu, y Jesucristo (El Hijo) es carne. También comprendemos,
que el Espíritu es mayor que la carne. ¡Amen! Entonces, "el
Padre es mayor que el Hijo". Esto de ningúna manera contradice la
Verdad de que el Padre y el Hijo son uno y la misma persona.
No se le olvide: "Y aquel verbo (...y el verbo era Dios) fué
hecho carne, y habitó entre nosotros..." ¡Ciertamente Su Palabra
es perfecta! Cuando el Verbo, que es la palabra, se hizo carne,
ciertamente vimos a nuestro precioso Salvador, El Señor Jesucristo,
que siendo inmortal, se hizo mortal para poder pagar por las deudas de
todos aquellos que le aman y le obedecen.
¡Dios le Bendiga Ricamente!
Que el Señor Jesucristo le revele esta Verdad.
Lea acerca de todas estas verdades directamente del Profeta que
Dios envió para volver los corazones de los hijos a los padres en
estos últimos días en que estamos viviendo. Obtenga mensajes
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